La despedida

Me llevo los dos boletos últimos del ferrocarril. Me llevo una servilleta de papel con una cara mía que habías dibujado, de mi boca sale un globito con palabras, las palabras dicen cosas cómicas. También llevo una hoja de acacia recogida en la calle, la otra noche, cuando caminábamos separados por la gente. Y otra hoja, petrificada, blanca, que tiene un agujerito como una ventana, y la ventana estaba velada por el agua y yo soplé y te vi y ése fue el día en que empezó la suerte. Me llevo el gusto del vino en la boca (por todas las cosas buenas, decíamos todas las cosas cada vez mejores, que nos van a pasar). No me llevo ni una sola gota de veneno. Me llevo los besos cuando te ibas (no estaba nunca dormida, nunca) y un asombro por todo esto que ninguna carta, ninguna explicación, pueden decir a nadie lo que ha sido.
E. Galeano

Como brillaba tu alma -NTVG

vos compraste tu educación
te dejaste rascar el lomo
un día decís me las tomo, y no mostraste nada
ahora alquilás el amor
te excitaban otras cosas
ibas a cambiar el mundo, y no cambiaste nada
hay que remar igual en subida que en la bajada
lo mismo es errarle a la salida que a la llegada
cuando todo estaba oscuro
ay como brillaba tu alma
hoy se apagaron tus luces, ya no te brilla nada
me convencías de todo
me transmitías confianza
de todo eso que era tuyo, ya no te queda nada
ya no sobran como antes las ganas de abrazarte
ya no sobran como antes las ganas de mirarte
ni de abrazarte, ni de mirarte
y no mostraste nada
y no cambiaste nada
ya no te brilla nada
ya no te queda nada

Nostalgia


[...]la válida la única
nostalgia es de tu piel




Difícil sería desterrarte de mis sueños, si es que en ellos sólo te puedo ver.



Hasta siempre abuela Victoria (la vida sigue, la vida sigue,la vida sigue, la vida sigue,la vida sigue, la vida sigue,la vida sigue, la vida sigue...)

Es muy triste ver una sonrisa apagada, y unas manos que solían ser muy tibias, ahora congeladas. Es injusto el tiempo cuando debe detenerse y no lo hace. Es injusto que siga corriendo como si nada hubiera ocurrido. Debería morir el día cuando un ángel terrestre sube al cielo. Es inmensa la tristeza que tengo hoy en mi alma, ya no te veré más querida abuela. Siento dolor y pena por encontrarnos hoy sin vos, por verte tan serena en esa caja... Es muy triste verlo a papá llorar, pero más triste va a ser ese vacío que queda sin tus chistes y sonrisas. Siempre estuviste pendiente de tu familia. Ahora nos dejás y te olvidás de tu dolor, es lo único que nos salva. Ayer tenía ganas de llorar y nada más que eso y recordé tu última sonrisa, tu último adiós. Qué hubiese hecho si sabía de tu muerte? Tal vez me hubiera quedado ahí un rato más, sólo para seguir acariciando tu áspero y gris cabello, o tal vez para seguir dándote la mano...mi mano, esa que siempre estaba fría en las tuyas. Te voy a extrañar siempre abue, como los sigo extrañando a los abuelos Carmelo y Pedro...¿Por qué la gente que más nos quiere se tiene que ir? Sólo estoy feliz porque sé que ahora ya descansás en paz, y no tenés que estar en esas sábanas blancas todo el día...sufriste mucho, y no te quejaste nada. Sos mi heroína abuela querida, yo que me quejo de todo. Te voy a admirar por siempre, todo el esfuerzo que hiciste por tus hijos y por tu padre y hermano. Fuiste una mujer excepcional, siempre haciendo sentir felices a los demás. Te voy a extrañar mucho abue, creo que ya lo dije. Y esto va par vos y sólo para vos. Que en paz descanses.



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